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Sígno de Trousseau |
Armand Trousseau (1801-1867)
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El siglo XIX supuso para la patología
la construcción de una explicación de las enfermedades como trastornos
estructurales y dinámicos del cuerpo con los recursos de la ciencia
moderna. La mentalidad anatomoclínica nació en Francia y entre sus
médicos ha tenido sus más insignes cultivadores. Uno de ellos fue Armand
Trousseau que alcanzó un gran prestigio como clínico. Sus obras, tanto
de terapéutica como de clínica, lograron una gran difusión y su
influencia entre los médicos españoles fue extraordinaria.
Armand Trousseau nació en Tours en 1801. Estudió en el College de
Orleans y en el de Lyon Marchó después a París para estudiar
medicina, pero apenas había empezado se cerró la facultad. |
En 1825 obtuvo en París el grado de
doctor. Su tesis trató sobre Les Lividités cadavériques du canal digestif
(Paris, 1825). Entró como alumno interno en la Maison royale de Charenton y
aprovechando la proximidad de la Ecole d'Alfort comenzó sus investigaciones de
anatomía y de patología comparadas.
En 1827 obtuvo la agregación en la Facultad de Medicina con el trabajo An
membranae mucosae gastro-intestinalis inflammatio, certis signis, tum in vivo,
tum in cadavere dignoscitur? (Paris, 1827). En 1828 el gobierno le encargó el
estudio de las epidemias y endemias de la región del Mediodía francés. También
tomó parte en los trabajos de la comisión del estudio de la fiebre amarilla;
sobre el tema publicó, junto con Chervin y Louis, Documents recueillis par la
commision française envoyée à Gibraltar pour observer la fièvre jaune qui a
régné dans cette place (París, 1830).
En 1831 sustituyó por concurso a Joseph Récamier como médico del Hôtel-Dieu. La
Académie de medicine le premió en 1837 por su trabajo Traité practique de la
phthisie laryngée, de la laryngite chronique et des maladies de la voix (Paris,
1837 y traducida al inglés y al alemán).
En el año 1839 pasó al Hospital Sant-Antoine y ganó brillantemente el concurso
para la cátedra de terapéutica de la Facultad de Medicina para sustituir al Jean
Louis Alibert. A partir de 1850 sustituyó a Auguste Chomel como profesor de
clínica médica del Hôtel-Dieu. En el año 1864 retomó la cátedra de terapéutica y
de materia médica en la Charité. A partir de 1866 fue profesor honorario. Murió
el 25 de junio de 1867. Fue elegido miembro de la Académie de médecine en 1856 y
recibió la Legión de Honor en 1858.
Las dos grandes obras de Trousseau
fueron el Traité de thérapeutique et de matière médicale que publicó junto con
H. Pidoux entre 1936 y 1939 y la Clinique médicale de l'Hôtel-Dieu de Paris que
apareció entre 1861 y 1862. El primero alcanzó varias reediciones tanto en su
idioma como en castellano. Fue un libro muy apreciado en nuestro país donde tuvo
una fuerte influencia en las décadas centrales del siglo XIX.
Respecto a la terapéutica, a pesar de su crítica al escepticismo, estuvo
dominado por esta tendencia. Como buen clínico fue partidario de estudiar los
medicamentos en el hombre sano y, sobre todo, en el enfermo. Hay que tener en
cuenta que en Francia, en esos momentos, Magendie y Claude Bernard abogaban por
una medicina de laboratorio. No obstante, Trousseau y Pidoux supieron poner al
día su obra de materia médica y terapéutica incorporando las novedades
procedentes de los experimentalistas.
La segunda obra deja ver a Trousseau como el gran internista francés de
mentalidad anatomopatalógica que fue junto con Gabriel Andral, Pierre Piorry,
Léon Rostan, etc. Dejó una huella brillante en el estudio clínico de la tisis
laríngea, las anginas y las parálisis diftéricas, el raquitismo, la tetania
infantil (signo de Trousseau), el vértigo a stomacho laso, los derrames
pleurales, las afasias, etc. Su magisterio clínico alcanzó cotas inimaginables.
Su virtud, al igual que sucedió con Andral, fue pasar del caso clínico a la
especie morbosa. Cuando no era posible alcanzar el diagnóstico de una forma
directa se imponía entonces un razonamiento (el llamado diagnóstico diferencial)
bien por comparación bien por exclusión. Como dice Laín, los médicos que
realizaban labor docente y asistencial -el caso de Trousseau-, a través de la
lección clínica, reconstruían con brillantez ante sus discípulos ese más o menos
instantáneo proceso mental, y siempre con la certeza de haber realizado
científicamente su actividad clínica. La lección clínica se convirtió en un
género didáctico de primer orden y las obras que llevaban este título alcanzaron
numerosas reediciones en todos los idiomas.
El signo de Trousseau hace referencia a que cuando ejercemos una presión sobre
un tronco nervioso (el cubital, por ejemplo) o la ligadura del brazo, determina
una contracción tetánica de los músculos correspondientes. Esta fue su
descripción del fenómeno:
"La casualidad me hizo descubrir este influjo de la compresión..., vi que tan
pronto como se hizo la constricción con la cinta se produjo un acceso en la mano
correspondiente. Al principio creí que la causa de ello sería la congestión
venosa determinada por la compresión de las venas; pero, sin embargo, tratando
de darme razón del fenómeno, observé en otros enfermos que la compresión de las
arterias obraba exactamente de igual modo.... Ahora bien, habeis visto que no
tan solo se ha manifestado la contractura interrumpiendo la circulación arterial
o venosa, sino y que también ejerciendo la compresión sobre el nervio mediano,
en el brazo, o en el plexo braquial, por encima de la clavícula; yendo
inmediatamente precedida la rigidez de los hormigueos que constituyen su primer
síntoma."
©José L. Fresquet
Profesor titular del Departamento de Historia de la Ciencia y Documentación. Universitat de València.
Bibliografía
-Ackerknecht, E.H. (1986). La médecine hospitalière à Paris (1794-1848). Paris,
Payor.
-Fresquet Febrer, J.L. (1987). La farmacoterapia en la sociedad española del
siglo XIX. Valencia, Universitat de València.
-Huguet, F. (1991). Les professeurs de la Faculté de médecine de Paris. Paris,
Editions du CNRS.
-Laín Entralgo, P. (1978). Historia de la Medicina. Barcelona, Salvat.
-López Piñero, J.M. (1985). Ciencia y enfermedad en el siglo XIX. Barcelona,
Península.
